Es una danza
que pertenece al gran ciclo de bailes picarescos que descendieron del Perú a Chile y a la Argentina.
Muy pronto
pasó a la Argentina por las provincias cuyanas y se difundió a las provincias del
centro y del sur. La resbalosa se conoció en Mendoza, San Juan, San
Luis, La Rioja, Catamarca, Tucumán y Córdoba; también llegó al Plata en plena
época rosista.
Respecto al nombre de la danza, se la
asocia con una figura coreográfica en la que
los bailarines simulan resbalar.
Durante la tiranía rosista el nombre de la danza fue célebre,
pues reta/osa era el nombre que la mazorca daba al
degüello. El musicólogo Carlos Vega dice: "El eufemismo "hacer bailar
o cantar la Resbalosa» al vencido, ocultaba la consumación del
sacrificio".
El maestro Carlos Vega señala que el adjetivo resbalosa era usado antiguamente para designar el zapateo escobillado o cepillado, y agrega: "Si hay, pues, deslizamientos de pies, deslizamiento en el contorneo y deslizamiento de cintura.
Jorge Furt establece dos versiones coreográficas, la andina y la mediterránea.
La versión que se bailó en el centro y en el sur lleva castañetas, mientras que la otra indica pañuelo, siendo muy semejante a la que se realiza en Chile.
La versión andina revela en su coreografía y en su letra gran relación con la zamacueca. Esto puede indicar que es una forma derivada de la zamacueca o bien que es una forma independiente que compartió el apogeo con ella. Se la clasifica como danza de pareja suelta porque los bailarines no se toman; alterna dos ritmos, grave y vivo, y que tiene un carácter amatorio. La pareja se ubica en esquina de un cuadrado imaginario.
La versión andina revela en su coreografía y en su letra gran relación con la zamacueca. Esto puede indicar que es una forma derivada de la zamacueca o bien que es una forma independiente que compartió el apogeo con ella. Se la clasifica como danza de pareja suelta porque los bailarines no se toman; alterna dos ritmos, grave y vivo, y que tiene un carácter amatorio. La pareja se ubica en esquina de un cuadrado imaginario.
Indumentaria
Provincia
de Buenos Aires, 1850
Dama
(verano): Sin medias - con zapatillas - , camisa de
lienzo, larga, oficiando de enaguas, con mangas cortas y sueltas. Pollera de
algodón de colores vivos estampados o lisos. Peinado: trenzado suelto. Moñito
rojo.
Caballero: botas de potro (abiertas o cerradas en la
punta). Espuelas nazarenas de
hierro. Calzoncillo de lienzo, liso, cortado en los bordes, en lugar de flecos.
Chiripá rojo, a franjas, o negro (no muy largo). Camisa blanca sencilla, con
puños y cuello abierto volcado. Blusa roja cerrada, cuello volcado y puños
sueltos. Faja de lana. Cinto de cuero, rastra de cuatro patacones. Gorro de
manga rojo, con borla. Eran de uso el bigote, la patilla larga y el cabello más
bien largo.
Características
Danza de
galanteo, de pareja suelta.Se baila con castañetas. En las partes vivas se usa el paso básico, de gato y en los tramos lentos, aminetuado.
Coreografía
Esquina hacia la derecha, con castañetas; esquina hacia la izquierda, de espaldas al
compañero, con paso lento, el varón con brazos caídos , la mujer tomando la
pollera con ambas manos ; esquina hacia atrás, de espaldas, zapateando y
zarandeando.
Tres
esquinas de regreso: por el camino anterior, en forma similar. La primera
hacia el frente, con castañetas; la segunda hacia la derecha de espaldas al
compañero, con los brazos bajos; la tercera hacia atrás, con zapateo y
zarandeo. Vuelven a sus sitios ejecutando la última figura.
Vuelta entera, con castañetas.
Media vuelta, con castañetas.
Avance
final lento,
con los brazos bajos, saludando: avanzan hacia el centro (pasos lentos), y se
saludan con una reverencia.
La
segunda parte es igual que la primera
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